Consejos para saber qué controlador fiscal es el más conveniente para tu empresa

Ya has encontrado un local con una buena ubicación en el barrio, se ha trazado el plan de negocio, has realizado las entrevistas necesarias para conformar el personal, en unos pocos días llegará el mobiliario, e instalarán la marquesina con el logotipo que has mandado diseñar. Es cierto: no son pocos los detalles a tener en cuenta a la hora de inaugurar un emprendimiento, y en este listado aparece también un ítem que debes resolver: ¿qué controlador fiscal es el más conveniente para tu empresa?

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El primer aspecto a tener en cuenta es que fundamentalmente existen dos tipos de controladores fiscales. Por un lado están las impresoras fiscales. Éstas se postulan como una buena opción en el caso que la empresa ya disponga de softwares de facturación. También se trata de la alternativa ideal para quienes busquen una integración de los diversos dispositivos de la empresa, pues las impresoras fiscales permiten combinar impresión de remitos, facturas y demás comprobantes desde diversos equipos electrónicos, e incluso ciertos modelos disponibles en el mercado son capaces de vincularse con dispositivos móviles. Ideal para los tiempos que corren.

La otra vertiente son las registradoras fiscales que permiten dinamizar y simplificar los menesteres impositivos a la hora de atender al público, entregando el correspondiente comprobante legal. Esta opción es especialmente útil en pequeñas y medianas empresas, y particularmente en aquellas que tienen trato directo con los clientes en forma asidua.

Más allá de las diferencias entre las dos modalidades arriba repasadas, vale mencionar que los controlares son capaces de ajustarse a las particularidades de los diferentes emprendimientos y negocios. En este sentido, el quid de la cuestión es explorar en el mercado cuáles son las opciones y funciones de los diferentes modelos ofrecidos. Por ejemplo, una empresa local puede consultar la disponibilidad de controladores fiscales en Buenos Aires y de este modo dar con opciones básicas para impresión de comprobantes, otras variantes que incluyen programas más complejos y/o específicos, otros que almacenan información organizada, y también los que son capaces de leer códigos de barra, los que vemos por ejemplo en supermercados y algunas tiendas de indumentaria.

Un dato importante para tener en cuenta: siendo que en ciertos rubros es necesario contar con un controlador fiscal para la habilitación del comercio, por no decir en la mayoría, la regla de oro es acercarse a los especialistas del área y especificar cuál será la actividad de la empresa, el día a día.

La misma lógica corre para otros elementos que se utilizan en las empresas, como ser las balanzas digitales específicas para uso profesional. En este caso también se recomienda ser absolutamente concretos en el trato con un asesor comercial, quien sabrá indicar cuál es el modelo más adecuado según las particularidades del emprendimiento o negocio. A diferencia de las balanzas de uso doméstico, las digitales profesionales tienen la responsabilidad de entregar mediciones precisas en diferentes rubros como la industria, la joyería, almacenes, ferreterías, etcétera. Además de la precisión requerida, estos rubros también imponen las exigencias propias del uso continuo y duradero.

A fin de cuentas, la recomendación general es siempre mostrar las cartas que definen a nuestro emprendimiento. Con el horizonte claro, la compra de los insumos se ajustará a las necesidades del negocio. Sólo así podrán entregar sus beneficios.

August 2nd, 2016

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